Othón Baños Ramírez: Formar cultura ciudadana

La característica más notable del México de hoy es su polarización social y económica. Extremos de miseria y de opulencia se observan y se contrastan cotidianamente y en todos los rincones del país. La desigualdad imperante es inmensa y multifacética, lacerante, corrosiva y desestabilizadora de los tejidos sociales.

La marcada desigualdad económica y social regional y local es un reto para el sistema político que encabeza la clase política pero también para otras agencias que buscan el desarrollo de una democracia eficaz para atender aquellos problemas sociales y económicos.

La clase política mexicana se mantiene en lo alto, alejada de la sociedad, excepto en los tiempos electorales que “baja” para competir por el voto de los ciudadanos. La clase política ha sido incapaz de atajar el aumento de la población viviendo en condiciones de pobreza y en general las grandes desigualdades sociales que son caldo de cultivo para la expansión de la violencia armada que hoy lacera nuestro país.

Para no ser cuestionada y castigada por el voto ciudadano, la formación de una cultura política crítica no entra en sus planes. Razón por la cual la prensa escrita debe adoptar como un tema de su incumbencia la formación de una cultura ciudadana crítica.

Los medios de comunicación, en especial la prensa escrita forma parte de aquellas instituciones que han denunciado esta falta de compromiso de la clase política con la mayoría de la población. Merecen todo el reconocimiento de la sociedad aquellos medios que hacen todo lo posible para llevar cultura política a toda la población sin sesgos y sin importar su clase social. De este modo contribuyen a hacer (o formar) ciudadanía crítica que enriquece eleva el nivel de la democracia nacional.

En el poder

En sus 98 años de existencia al Diario de Yucatán le ha tocado vivir los 71 años ininterrumpidos del PRI en el poder de la República, una transición (PAN-PRI) de 18 años, sin ruta, y el inicio de lo que parece será una nueva hegemonía partidista por parte de Morena. En este periodo de casi un siglo la democracia mexicana ha dado tumbos, con pasos hacia adelante y pasos hacia atrás, con un saldo todavía muy lejos de ser una democracia representativa y menos aún participativa.

Naturalmente, la historia del Diario de Yucatán no es una historia lineal y plana. Es difícil que en casi cien años de existencia un medio de comunicación escrita pueda mantener un balance entre halagar al poder y denunciar los abusos de poder y las desigualdades sociales.

Una sociedad bien informada es fundamental en el proceso de lucha electoral por parte de los partidos políticos para llevar a la democracia a los niveles en que todos los ciudadanos alcancen estándares de vida por encima de la línea de la pobreza.

Se dice que la información es poder. En efecto, la información que se hace llegar a la sociedad ayuda en la toma de decisiones tanto en la esfera empresarial como en el nivel individual. La información cotidiana, objetiva, es una información de calidad si se apega a la realidad, que se va asimilando con la cual en un momento dado se toman decisiones de orden político principalmente.

La prensa escrita en las últimas décadas se ha visto afectada por el avance de los dispositivos electrónicos que soportan a las redes sociales. Aun así, es un ingrediente fundamental en los procesos democráticos en cualquier parte del mundo.

Así que un medio que recoge información de la sociedad en lo diverso y compleja de esta es un medio comprometido con la objetividad. Un medio que da cuenta de los negocios y de las fiestas de las élites así como del drama y carencia que viven los marginados, es un medio imparcial comprometido con la diversidad y la pluralidad.

Todos sabemos que una sociedad bien informada es una sociedad poderosa. Una sociedad como la mexicana diversa y desigual requiere de una prensa escrita equilibrada en sus contenidos. Esto me parece ha sido bien entendido desde su fundación y es una constante en el Diario de Yucatán.

En ese sentido, no es exagerado decir que el Diario de Yucatán ha contribuido desde hace casi un siglo en el proceso de formación de una cultura política y crítica no solo en el territorio de Yucatán sino en el ámbito peninsular.

Ha protagonizado una historia marcada por su dinámica interna propia de una entidad viva y autónoma en un contexto social y político cambiante.

Me siento afortunado de colaborar con esta institución en esta época de mayor apertura y compromiso con la sociedad diversa y desigual. Por esa razón da cabida a los enfoques y orientaciones ideológicas de derecha o de izquierda. Discute con expertos temas coyunturales de interés local y nacional.

Estoy convencido que la prensa escrita es un combustible para la democracia al contribuir en la formación de una cultura ciudadana diversa y crítica. El Diario de Yucatán informa de hechos y eventos y recoge opiniones de especialistas para mantener a sus lectores en condiciones de construir una cultura ciudadana crítica útil al país y no caer en la trampa de los intereses particulares.— Mérida, Yucatán.

bramirez@correo.uady.mx

Doctor en Sociología, investigador de la Uady

Por Diario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *