Federico Andahazi: «A Bullrich le inventaron un desaparecido»

Federico Andahazi opina que en Argentina se permiten ciertos grados de mentira en la política: «Es una práctica constante del peronismo», criticó.  Por otro lado, cree que Javier Milei no está en condiciones de gobernar el país. «El extremismo con el liberalismo no se llevan bien», indicó en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9).

Usted se refirió varias veces a “las mentiras de Unión por la Patria”, ¿podría desarrollar a qué se refiere con esa expresión?

Hemos vivido casi 4 años de un gobierno que se ha dedicado a mentir, y eso es una práctica constante del peronismo: desde alterar los datos del INDEC, pasando por crear un relato ficticio hasta tener un candidato inesperado que, al ser ministro de Economía, es totalmente incompatible con esa función. 

Es que se están saliendo de control todas las variables de la economía. El dólar se está escapando y hacen esta puesta de escena de supuestos aviones que vienen con dólares. Pero todo es ficción, es decir, es más que la mentira, y termina siendo un espectáculo patético en donde la gente se da cuenta de todo.  

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Me vino a la memoria aquel famoso texto de Hannah Arendt, “La mentira en política”, donde plantea que la mentira es inmanente a la política. ¿Considera que hay grados de mentira? De ser así, ¿cuándo es patológico y cuándo inherente a la creación de expectativas?

La mentira no debería estar presente, es un vicio de la política y, particularmente, de nuestra región. 

Te cuento una anécdota para graficar cómo es la mentira en otros lados del mundo. Hace algunos años hice una gira por Escandinavia, por la publicación de uno de mis libros. Fue largo, y terminé muy cansado, a tal punto que, en la mañana, en donde tenía que volar de Suecia a Finlandia me quedé dormido y perdí el vuelo. Por suerte, hice un puente aéreo, me tomé el siguiente vuelo y llegué un par de horas después.

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Entonces, uno empieza a querer buscar excusas y pensar que no son mentiras, ahí es cuando te querés justificar. Y fue lo que intenté hacer aquella vez, pero la editora de Finlandia me dijo que ahí no se mentía, cuando vio que me estaba metiendo en un berenjenal. Y me explicó que no me convenía hacer esa conferencia partiendo de mentiras, por más mínimas que sean. Y era cierto, vi que en cada entrevista se ve muy mal mentir, y más en la política. Y estamos hablando de un país avanzado que funciona muy bien. 

Cuando estás ahí te das cuenta que no hay que inventar sistemas políticos alternativos a la democracia, sólo hay que cumplir las reglas. Pero, lamentablemente,en Argentina se permiten ciertos grados de mentiras, y cuando entrás ahí no hay final. 

Patricia Bullrich

Hay una gran cantidad de intelectuales que apoyan a Bullrich, en contrapartida de los que dan su respaldo a Larreta. ¿Tiene que ver con cierto antiintelectualismo de Macri o a qué responde específicamente?

El gobierno de Macri tuvo muchísimas virtudes y algunos defectos, entre los que se encuentra no haber escuchado a la intelectualidad.  

Tuve muchas charlas particularmente con el ex ministro de Cultura, Pablo Avelluto, con quien discutí mucho, y si, había algo del orden de no creer que había que contar las cosas. Y esto no es generar un relato mentiroso, porque aquel Gobierno tenía la verdad de su lado para que los intelectuales puedan expresarla. Pero ellos me decían que sólo el desarrollo de los hechos se iba a imponer. 

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Bullrich sabe que es necesario escribir la historia con la verdad. Y esa voluntad la descubrí con el hecho de Santiago Maldonado. Eso fue un hecho que me afectó, a partir de toda la construcción alrededor de la “desaparición” de una persona. Le inventaron un desaparecido, me pareció horrible. Incluso ella me contó que le sugirieron “sacrificar” un gendarme, pero ella se mantuvo firme en que eso se tenía que resolver con la verdad, más allá de cómo terminó todo. 

Javier Milei y particular idea del liberalismo

¿Cuál es tu propia visión de Javier Milei, independiente de que él le pidió a Bullrich que te saquen de las listas a partir de una controversia acerca de un candidato de Río Negro?

En ese sentido, te cuento cómo fue aquel episodio: yo fui como invitado al programa de Viviana Canosa y pasó al aire un informe. Y opiné acerca de eso que pusieron, sin saber si era verdad o no. De hecho lo dije en el aire. 

Al respecto de Milei, tengo una relación muy cordial, incluso lo entrevisté con la mirada judía que supone la radio en la que estaba. Siempre me pareció exagerada y forzada su simpatía con el judaísmo. Los judíos estamos entrenados para detectar esto. 

Javier Milei
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Hay dos aspectos para analizar de Milei. En primer lugar, hizo un trabajo pedagógico interesante, sobre todo en la juventud, para quitar el dogma que tiene que ver con la simpatía por el socialismo, y ponerlos en favor del liberalismo. Ahora bien, del liberalismo al anarcocapitalismo hay un paso y eso desvirtúa un poco la idea del liberalismo propiamente dicho.  

Me parece excesiva la idea de Milei, ya que el extremismo con el liberalismo no se llevan bien. Además, no me gustan sus formas, es muy agresivo y grita mucho, perdiendo fuerza en su mensaje. No me genera confianza y no creo que tenga las condiciones para gobernar este país. 

La diferencia entre liberales y libertarios

La palabra “liberal”, cuanto menos, es polisémica. Es muy conocida la conferencia del filósofo Isaiah Berlin en Oxford hablando de las libertades positivas y negativas, y diciendo que los libertarios sólo se preocupaban por estás últimas, es decir, que no le prohíban hacer ciertas cosas. ¿Cuál es tu visión respecto a esto?

En principio, la Argentina tiene una tradición liberal que se inscribe en lo mejor del liberalismo. El proyecto liberal de la generación del 80 fue fantástico. La educación pública, vista desde una posición liberal, es el ejemplo de lo que nos hemos perdido como país. Yo creo en la educación pública. Otro ejemplo eran los hospitales, que eran verdaderos palacios. La gran frustración de los argentinos es que ese proyecto liberal quedó trunco. 

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Siguiendo la línea de lo que proponía Berlín y cómo los libertarios se apropian del liberalismo traicionándolo, ¿Alfonsín era más liberal que Álvaro Alsogaray, el fundador de UCEDE?

Sí, Alfosín era más liberal que Álvaro Alsogaray.

¿Y, por tanto, por carácter transitivo Alfonsín es más liberal que Milei?

Así es. De todas formas, Alfonsín tenía cierta mirada crítica del liberalismo económico. 

AO FM

Por Diario

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