La Iglesia de EE.UU. alerta al mundo del peligro real de una guerra nuclear

Los devastadores bombardeos nucleares de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, rememorados últimamente por la película Oppenheimer, pueden ser algo más que un amargo recuerdo del pasado según David J. Malloy, el presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB) y como puede deducirse de su declaración, advirtiendo de la amenaza real de una guerra nuclear.

En dicha declaración, la Iglesia norteamericana llama a los católicos a rezar por los líderes del mundo que tienen el control del inmenso arsenal nuclear.

«Lamentablemente, el desarrollo de armas nucleares y la amenaza de una guerra nuclear han continuado mientras la arquitectura de control de armas se está disolviendo», declara el obispo Malloy en el comunicado difundido el pasado 1 de agosto.

10.000 armas nucleares

Malloy subraya la importancia de recordar el horror desencadenado por las armas nucleares en el pasado. «La Guerra Fría terminó hace más de 30 años, pero para aquellos que recuerdan, la crisis de los misiles cubanos de 1962 nos llevó al borde de la aniquilación nuclear. Y hoy sólo unos pocos recuerdan esos fatídicos eventos que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico».

Ante «las guerras y amenazas de guerras actuales», el obispo norteamericano cree que «la amenaza de más de 10.000 armas nucleares en nuestro mundo no debe alejarse más de la conciencia pública de la generación actual».

La guerra de Ucrania también es mencionada en la declaración de Malloy, en la que se recuerda que el conflicto ha incluido explícitas «amenazas de uso de armas nucleares».

Miles de millones de dólares

Además, alerta sobre los protagonistas que «están capitalizando el rápido desarrollo de las tecnologías cibernéticas para crear sistemas de armas cada vez más sofisticados y peligrosos, lo que aumenta los riesgos de desestabilización y error de cálculo en un mundo emergente multipolar».

El último tratado que tiene como objetivo limitar la cantidad de ojivas nucleares entre Estados Unidos y Rusia (Nuevo START), «continúa desmoronándose», advierte el obispo Malloy.

Al mismo tiempo, Malloy lamenta que el gasto de los miles de millones de dólares gastados en el desarrollo armamentístico «no están disponibles para otras necesidades críticas del desarrollo humano y económico».

Por eso, el responsable del comité de Justicia y Paz norteamericano hace un llamamiento a la comunidad internacional para que esté atenta a «los peligros extraordinarios que representan las armas nucleares para la humanidad».

Por Diario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *