Cultura que conecta con la tierra y con su gente

Con 33 habitantes censados hoy, aunque en otro tiempo llegó a tener 500 vecinos, San Lorenzo de Tormes es uno de tantos ejemplos de la España Vaciada que podemos encontrar en la provincia de Ávila. Sin embargo, este fin de semana, de la mano del IV Festival Bajo Teja, allí se ha demostrado no solo que es posible llevar la cultura a los pueblos pequeños, sino que sobre todo es necesario para propiciar la alegría y la diversión, pero también para dar visibilidad a la música inspirada en lo rural y lo tradicional y a otras manifestaciones artísticas que hunden allí sus raíces. Para ello, se ha contado con la opinión y la colaboración fundamental de los vecinos, que estos días han compartido y disfrutado de las actividades con los visitantes que ellos mismos han propuesto a la organización del festival, que es precisamente una de las novedades de esta cuarta edición de Bajo Teja.  

Buen ejemplo de ello es La Rodadera, un taller que se ha desarrollado estos días, en el que los participantes han ido realizando acciones artísticas inspiradas en el pueblo y en sus elementos cotidianos, y que este domingo por la mañana se expondrán en la plaza de San Lorenzo de Tormes. También allí se desarrollará el teleclub, iniciativa de los jóvenes del pueblo para que los asistentes jueguen y compartan ese tiempo. Pero quizá sea la actividad con la que se cerrará el festival la que más conecte con la idiosincrasia del lugar: La Sonachá, que permitirá recuperar este domingo una vieja costumbre así denominada consistente en juntarse en una casa, desde que el sol se pone hasta la hora de irse a dormir, para charlar sin prisa de aquello que vaya surgiendo. Esta actividad, incluida en el programa del Festival Bajo Teja a petición de los mayores del pueblo, tendrá lugar también este domingo a partir de las siete de la tarde. Y otra propuesta ciudadana incorporada al festival y desarrollada tanto ayer como el viernes es la llamada ‘Arquitecturas de la memoria’, un paseo colectivo para conocer la historia de San Lorenzo de Tormes con la ayuda tanto de una app creada para la ocasión como por los propios vecinos del pueblo. De hecho, el trabajo de archivo y recopilación de datos históricos fue realizado por Alfredo Miralles en la segunda edición del evento y empezó a mostrarse en la tercera, quedando consolidada en esta cuarta.

Pero en el festival Bajo Teja de este año ha tenido un protagonismo especial la música en conexión con la tierra. Este sábado subió al escenario de El Trillo Le Parody, el proyecto musical de Sole Parody, cantante y compositora malagueña que en sus temas combina pop oscuro, folklores tribales, falmenco y música electrónica. El día anterior hicieron lo propio Massa Mama, Bewis de la Rosa y Lorena Álvarez, esta última abriendo los conciertos de un festival que en esta cuarta edición ha apostado por la música de raíz en sus distintos formatos y procedencias. 

Cultura que conecta con la tierra y con su genteCultura que conecta con la tierra y con su genteDurante el fin de semana también hubo cine, teatro, talleres infantiles y hasta un mercadillo con artículos artesanos elaborados desde la sostenibilidad y el reciclaje de materiales.

Por Diario

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