Mundo Obrero – «Un sollozo del fin del mundo», una novela del futuro para nuestro incierto presente

El pasado 9 de mayo, el día de la victoria contra el nazismo, casualmente, o quizás no, se presentó en la librería asociativa Traficantes de Sueños de Madrid, la nueva novela de Matías Escalera, Un sollozo del fin del mundo (Kaótica Libros, 2023), que se suma a sus anteriores novelas Un mar invisible (2009) y El tiempo cifrado (2014), así como a la colección de relatos Historias de este mundo (2011) y a media docena de  poemarios publicados a lo largo de estos años, el último de los cuales ha sido Recortes de un corazón herido: por la esperanza (2019); junto a ensayos críticos, como Memorias de un profesor malhablado (2013), una defensa crítica de la Escuela Pública y de la figura del profesor en las sociedades modernas, o su participación en el libro colectivo La República y la cultura. Paz, guerra y exilio (2009).

Un sollozo del fin del mundo es una novela de ciencia ficción o de ficción especulativa, que, como su prologuista, Alberto García-Teresa, afirmó en el acto de presentación, y que, como David Becerra Mayor, profesor de literatura en la UAM y especialista en la novela española contemporánea, reiteró, unos días antes, en la biblioteca municipal de Alcalá de Henares, supera con creces el habitual catastrofismo distópico al uso y está concebida, precisamente, «para ir más allá del fin», así como para hacer reflexionar al lector actual sobre su propio mundo y sobre el tipo de decisiones que estamos tomando para nuestro futuro inmediato, en todos los niveles: geopolítico, climático, social, cultural, religioso, científico, tecnológico, etc.

Para Lidia de Miguel y para Ana Orantes, las editoras del libro, la novela de Matías Escalera se integraría, por eso, en la vertiente más interesante de la ficción especulativa actual, la que posee una intención más prospectiva y que no plantea un escenario futuro fantasioso, como mero decorado, sino que se fundamenta en una proyección verosímil de las tendencias sociales, culturales, económicas y políticas actuales para ponerlas en cuestión, después de una exhaustiva labor de investigación.

Para su propio autor, uno de los pilares estilísticos y constructivos sobre los que se sustenta la novela es, por eso, el principio de verosimilitud cervantina, que, en este caso, a través de la trama, situada en 2056, nos permite, a los lectores, iniciar una indagación crítica acerca del mundo que habitamos, sumergiéndonos, en este, a través, paradójicamente, de una ficción anticipatoria, de base realista, situada en nuestro inmediato futuro, el que estamos construyendo hoy mismo, por acción u omisión.

Un sollozo del fin del mundo es, pues, una novela de ciencia ficción crítica que reta a aquellos lectores que piden algo más a la novela, en general, y al género, en particular; esto es, algo más que mera fantasía escapista y compensatoria. Su lectura es un modo de abordar, de un modo distanciado y crítico, nuestro propio presente contemplado como el pasado del inquietante futuro que se despliega ante nuestra vista.

Etiquetas:

Por Diario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *