Los beneficiarios de la crisis

La modernidad, impulsada por las innovaciones tecnológicas, en cada momento que aparece, ofrece a la humanidad, la oportunidad de experimentar cambios en las pautas de comportamiento de los habitantes del planeta Tierra. Apoyándose en la proliferación de ideas y, estas, convertidas en instrumentos que han propiciado avances en las civilizaciones a lo largo del tiempo.

Los inventos y descubrimientos desarrollados por mentes geniales, fueron concebidos para dotar al individuo de herramientas que hicieran su vida en sociedad más halagüeña, en procura de una mejor calidad de vida. Esos avances fueron dotando a las ciencias de métodos de trabajo aplicables a cada aspecto de las necesidades de los pueblos.

Desde el punto de vista científico el ser humano concibió mecanismo para contrarrestar enfermedades contagiosas, se inventaron herramientas y máquinas con el fin de aumentar la productividad de las diversas tareas, en especial en el desarrollo económico de la sociedad. Se podría argumentar que, en todos esos avances de la humanidad, sus creadoras no pensaron darle un tratamiento mercantil a sus ideas o descubrimientos.

Cuando el hombre planifico darles un carácter especulativo a todas esas expresiones científicas, se crearon grupos para comercializar y controlar los bienes de producción que generaban esas innovaciones. A partir de esa concepción, los países procuraron fortalecer su economía, resguardar mediante el armamentismo sus territorios y las riquezas producidas.

Debido a los efectos de demostración que cada país o región manifestaba, solo en el Siglo XX, la humanidad ha tenido más conflictos bélicos que cualquier otro tiempo, con dos guerras mundiales, cuatro regionales, una “guerra fría” por décadas, varios movimientos independentistas y guerrilleros.

En la actualidad, en este Siglo XXI, los acontecimientos que la humanidad esta experimentando, son variados. Desde que apareció el virus del COVID 19, las grandes corporaciones dedicadas a diferentes actividades, están obteniendo grandes beneficios, debido a la conquista de los mercados a nivel internacional.

Los laboratorios, los grandes almacenes de provisiones, las empresas de transporte, las suplidoras de aplicaciones y control de las redes sociales, las entidades de intermediación financiera y la industria de logísticas y armamentos bélicos, se han dado a la tarea de aumentar a su antojo los precios de los productos bajo su control, en detrimento del consumidor final.

La guerra declarada por Rusia a Ucrania ha validado muchas de las ambiciones de grupos corporativos a nivel internacional para incrementar sus volúmenes de ingresos y obtener pingues beneficios, sin importar el ramo en el cual se desenvuelven.

Pero, el conflicto ucraniano, ha facilitado para que las grandes potencias, sin importar al bando a que pertenezcan, han utilizado esa situación como un laboratorio de prueba, con el fin de determinar el alcance y nivel de destrucción de sus armamentos militares y equipos estratégicos, pues desde hace un buen tiempo las desarrollaron y no habían tenido la oportunidad de probar los efectos y mostrar su verdadero poder en el mundo geopolítico. Un problema regional, se ha esparcido por el mundo, generando malestar por la carencia de suministro de primera necesidad; mientras, los gigantes del comercio mundial se benefician con las crisis.

Por Julio Gutiérrez Heredia, CPA
Miembro 1001 del ICPARD
Auditor Forense

Por Diario

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