El mundo demanda más forraje pero falta agua para el riego porque es considerada un fósil

“Hay oportunidades en el mundo y también en el mercado interno. La demanda mundial de heno, que en 2003 era de 3,64 millones de toneladas, en el 2021 llegó a 9,84 millones y crece sin límite a la vista”, dijo Gastón Urrets Zavalía, Ing. Agr. y Mgtr. en Administración de empresas, Gerente del Clúster de Alfalfa de la provincia de Córdoba y referente en henificación del INTA Manfredi.

Luego destacó: “Si en volumen aumentó un 170 %, el valor del negocio aumentó en el mismo período un 275%. Es decir que el producto cada vez vale más, y algo a considerar es que hablamos del mercado mundial de heno en general del cual el heno de alfalfa es el 60 al 65 %” .

“En ese mercado mundial, Argentina participa en menos del 1,5 %.”, dijo Urrets en su disertación titulada “Oportunidades y desafíos en el negocio de la alfalfa”, que compartió con el público presente en la XVIII Reunión Plenaria de la Cámara Argentina de Contratistas Forrajeros, en Rosario.

El Ing. Agr. Gastón Urriets Zavalía, Magister en Administración de Negocios


El Ing. Agr. Gastón Urriets Zavalía, Magister en Administración de Negocios

Ya no hay agua para regar

Para ilustrar mejor la problemática de la demanda de heno, dijo que en Emiratos Árabes Unidos y en Arabia Saudita desde el 2015 se prohibió el riego en superficies para forrajes de más de 3 hectáreas y denominaron como fósil al agua apta para regadío.

Pero debido a los riesgos del mundo, como por ejemplo las guerras, los países procuran su autonomía alimentaria, y producir su propia leche, y su carne, y para ello precisan el heno. Así es que en Traslasierra, Córdoba una empresa árabe produce heno en más de 3.000 ha y se lo lleva a su país. “Es decir hay oportunidades de negocio, lo hacemos nosotros o vienen de afuera y lo hacen otros”.

Evolución del mercado mundial de heno, el 60 a 65 % es de heno de alfalfa.


Evolución del mercado mundial de heno, el 60 a 65 % es de heno de alfalfa.

Ese proceso, esta en relación con la intensificación ganadera que lleva a tambos cada vez con mayor cantidad de vacas en ordeñe, más tecnificados, especializados. En Argentina hoy en promedio son 178 vacas por tambo en ordeñe, cuando hace unos 15 años ese número era de solo de 75 vacas, y esa diferencia hace a la especialización en la producción.

Por otro lado, la reducción de la cantidad de tambos en el mundo, muestra un promedio de lo ocurrido durante unos 12 años, una tendencia que se mantiene. La concentración ganadera, es lo mismo que ocurre de toda industria donde empresas grandes se quedan con las más chicas.Las vacas no desaparecen

“En Argentina la tasa de desaparición de tambos anual es del 1,9 % a 2%, pero en el mundo es mucho mayor. Por ejemplo, en Alemania, o en Francia y en la Unión Europea en general estamos hablando de 4 a 5 % de una tasa de desaparición de tambos por año. Pero las vacas no desaparecen, dijo Urrets.

Tasa anual de la reducción de tambos, una tendencia mundial


Tasa anual de la reducción de tambos, una tendencia mundial

“De hecho, el rodeo nacional sigue siendo el mismo, tampoco es que ha evolucionado mucho, pero va quedando en menos manos, y los tambos son cada vez más grandes, más intensificados y en menos superficie, es decir, con más vacas por hectárea. Eso hace que el sistema de alimentación de los animales sea distinto, más suplementado, entregando en el comedero al animal cada vez más proporción de su alimento balanceado y con menos pastoreo”.

La intensificación no es un cuento chino

Otro dato para ilustrar este proceso de intensificación es lo ocurrido en China, que en 2002 tenía menos de 500 tambos con más de 500 vacas en ordeñe, pero en el 2014 ya tenía más de 3.500 tambos con más de 500 vacas en ordeñe, estas cantidades más allá de las fechas, muestran una clara tendencia.

Así China, en pocos años, se transformó en un fuerte importador de heno, el segundo en el mundo, debido a su intensificación ganadera lo cual implicó un incremento de su mercado del heno. Cuando empezaron a aparecer tambos intensificados en cantidad, en la misma medida copiaron la curva de demanda en heno.

Así se entiende como China en muy pocos años pasó de no figurar en el mercado mundial del heno en el 2001, a importar en el 2022, 1.940.000 tn de heno de alfalfa. De los 9 millones y medio de toneladas que es el mercado mundial, casi 2 son de China. Y ello es debido a que algunos chinos llegaron a poder tomar un poco de leche y de comer carne. El futuro es promisorio para los productores de forraje.

China es el segundo importador de heno mundial.


China es el segundo importador de heno mundial.

Solo para especialistas

Por otro lado, la superficie dedicada a silaje es cada vez más, y entonces la producción de heno, la de silaje y la de forraje en general, compiten con la agricultura. Ello impone ser cada vez más eficientes en la producción de heno de calidad, evitando, por ejemplo, las detenciones por la presencia de rocío. Es necesario cambiar y mejorar los procesos productivos”, dijo Urrets.

“Entonces, vemos que las oportunidades de negocio se dan junto con un proceso de especialización, o sea si me especializo en tambo, le compro el heno a un especialista en hacer heno. O bien, si hago el heno en el tambo, tengo en mente que es una unidad de negocio específica”.

“Ello se debe a que la hectárea de alfalfa esta al lado de la de maíz, y de otra de soja, y tiene que dar, al menos, el mismo resultado económico. Dicho sea de paso, este año fue más rentable la alfalfa para heno que para otras unidades de negocio”.

La cantidad de tambos intensificados y el volumen de heno importado por China van de la mano.


La cantidad de tambos intensificados y el volumen de heno importado por China van de la mano.

Desafíos

La mejora de procesos implica, identificar puntos críticos, medir, saber que se debe medir, y hacerlo. En este tramo, el especialista se refirió al corte, rastrillado (oreado) y confección (recolección), sugiriendo en cada uno de estas operaciones las mejoras que se lograron en la Argentina y las pendientes a cambiar en el corto plazo. 

“Estas oportunidades nos presentan a su vez grandes desafíos, como el manejo agronómico de la alfalfa a fin de tener la calidad de heno demandada en grandes volúmenes. Lograr el pecio conveniente de los fardos, y la compactación de los fardos para tender al máximo contenido de proteína. Conseguir el flete necesario. Hacer el deshidratado y el volumen, constantes”.

“En el Clúster de alfalfa, ponemos foco en los distintos procesos, el proceso agronómico, el de henificación, otro proceso es el de industrialización, porque puedo llevar a compactado a pellets o a cubos, y un proceso comercial. En cada uno de esos procesos identificar los puntos críticos y hacer una mejora de procesos”, dijo el disertante.

Entre los desafíos que marca Urrets, la cantidad de vacas por tambo aumenta, y también aumenta la cantidad de veces que se suministra el forraje. Se complejiza la operación lo que lleva a la especialización.


Entre los desafíos que marca Urrets, la cantidad de vacas por tambo aumenta, y también aumenta la cantidad de veces que se suministra el forraje. Se complejiza la operación lo que lleva a la especialización.

Un rollo es un envase de proteína

“En el proceso agronómico vemos si esta rindiendo 2.700 kg de proteína bruta por hectárea, (ojo con el momento y el sistema de corte) de la misma manera que miden los países más competitivos en Europa. En un rollo, estamos viendo un envase. Como si fuera un sachet de leche, que miro y pienso cuánta proteína le estoy dando a mi hijo. Para lo cual es necesario partir de un cultivo que tenga un alto nivel de proteína y energía en mega calorías que se convertirán en carne y leche”.

Otro desafío, para Urrets, es la calidad, y para resolver este punto propuso que “asimilemos los estándares del mundo, como los de España o Estados Unidos”. En el cuadro Calidad de heno, se pueden ver como se clasifican distintas categorías.

Calidad de heno, es recomendable seguir los estándares del mundo sugiere Gastón Urrets Zavalia.


Calidad de heno, es recomendable seguir los estándares del mundo sugiere Gastón Urrets Zavalia.

Argentina exportó en un año récord , 100.000 tn de heno de calidad de exportación, pero un solo cliente pidió 70.000 tn. con un mínimo de 17% de proteína, de primera calidad y con un porcentaje de fibra y de humedad especificados. Entonces “es necesario hacer heno de alta calidad y ello lleva tanta dedicación como para lograr silaje de alta calidad y es lo que pide el mundo y lo pide en grandes cantidades”, señaló Gastón Urrets Zavalía.

Por Diario

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