Sara Nieves Matheu, informática: «Una bombilla led puede ser un coladero para los delincuentes»

Hace poco me regalaron una cámara para vigilar a mi bebé. Leí el manual y no contenía ninguna indicación de seguridad, a pesar de que todos los dispositivos que se conectan a la Red son vulnerables: una lavadora con wifi, un reloj inteligente, una pulsera para contar los pasos…», advierte Sara Nieves Matheu. «Esto es peligroso. Se trata de aparatos con un software básico muy sencillos de hackear».

Matheu, que estudió Matemáticas e Informática en la Universidad de Murcia, ha diseñado un sistema para evaluar y etiquetar la seguridad de todos los productos conectados, de tal modo que los consumidores sepan a qué se exponen. La Unión Europea estudia incorporar estas etiquetas a la nueva normativa que se aplicará al Internet de las cosas, la nube y el 5G.



«El galardón de la Fundación BBVA y la Sociedad Científica Informática de España (SCIE) ha tenido una gran repercusión y me ha ayudado a trascender el entorno académico y explicar mi trabajo al público», añade Matheu. «A la gente le sorprende, por ejemplo, que los juguetes puedan ser utilizados para acceder a sus hogares. La tecnología del deepfake, que permite suplantar voces o imágenes utilizando inteligencia artificial, es una bomba a punto de estallar. Ya ha habido casos en que se ha usado un muñeco que parlotea para suplantar las voces de los padres de un niño».

Matheu también analiza la seguridad de los vehículos en un mundo cada vez más hiperconectado. «Alguien podría tomar el control de un coche autónomo cuando lo estamos cargando o incluso en marcha. Los delincuentes ya capturan fácilmente las frecuencias de las llaves a distancia para abrir las puertas. No hay nada cien por cien seguro. Un vehículo pesado, un dron o una avioneta pueden poner muchas vidas en juego».

La protección de infraestructuras es otro ámbito de aplicación de sus investigaciones. «La bombilla led de una farola, cuyo encendido se programa a distancia, puede convertirse en un coladero. Los atacantes van buscando los puntos débiles del sistema, como los contadores digitales de la luz, que les permitan tomar el control de una central eléctrica, que podría ser nuclear. Es fundamental aislar estos puntos para evitar que un ataque genere un efecto cascada y se propague».


Las claves de mi investigación


1

«El principal problema de seguridad de los dispositivos del Internet de las cosas es que carecen de potencia de cálculo y no pueden incorporar certificados, como hacen las páginas web».

2

«Mi tesis propone asignarles una etiqueta de seguridad, similar a la de eficiencia energética de los electro-domésticos, que permita que los consu-midores tomen decisiones informadas».

3

«La etiqueta se basa en un mecanismo de evaluación objetivo. Es automática y barata, viene configurada de fábrica e incorpora parches durante toda la vida útil del dispositivo».

4

«El nivel de exposición depende del contexto, ya que los requisitos de seguridad varían según el ámbito de uso: doméstico, militar, sanitario… Mi sistema se adapta a cada perfil».


Por Diario

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