Los drones son armas de guerra: espían, lanzan bombas y son fabricados por empresarios y gobiernos que pelean botín – Por: Pedro Echeverría

1. Conocí un dron hace unos 15 años frente al Monumento a Juárez en la CDMX. Conversé con el joven que manejando una computadora controlaba el dron a unos 30 metros de altura moviéndolo a su antojo y grabando el mitin de protesta. Realmente me sorprendí y como siempre le menté la madre al poder y me dediqué a pensar cómo bajarlos con una piedra; sin embargo, hoy sé que giran en el mundo muchos millones y que en México -además de los cientos propiedad de los gobiernos- otros cientos parecen estar contra el gobierno de AMLO, por ello (para protección del poder) se ha lanzado una ley; no prohibiendo los drones, sino sólo a los no controlados.

2. Recuerdo al científico Linos Paulin que dijo que con el gran poder de las bombas –después de la atómica de Hiroshima en 1945- ya no habrá guerras mundiales sino sólo “guerras limitadas”. O sea, el capitalismo no llegará al auto suicidio de la guerra frontal, sino sólo provocará guerras con poder suficiente para obligar a los países a trabajar duro, comprar y consumir para que el capitalismo imperial viva. Para eso sirven los drones de gobiernos, ejércitos, enemigos; para espiar a los pueblos, sobre todos a los rebeldes y estar seguro en la práctica de someter. En el caso de México no sé si se está estableciendo un sitio a AMLO o provocándolo para saben dónde llegaría.

3. Diría que los drones deben desaparecer, al mismo ritmo que una gran cantidad de armas producidas principalmente por los yanquis; pero ello es sólo repetir como loro lo que todo mundo señala; como todos aquellas que repiten como tontos que quieren democracia, paz, justicia, igualdad o buen gobierno, sin luchar por ello. Los radicales vamos a la raíz: si no acabamos con el sistema capitalista con revoluciones de los pueblos en los campos, las fábricas, las escuelas, las calles, todo continuará igual o peor. Todos los gobiernos, los partidos, las organizaciones son hechas por el sistema con sus reglas y obligaciones, hay que destruirlas de raíz.

4. Leí hace algunos años que en la UNAM y el IPN los estudiantes construían drones que supongo eran de juguete; pero en vez de drones me hubiese gustado que inventen mejores métodos para cultivar la tierra, para que albañiles y herreros conozcan otros métodos de trabajo y para que estudiantes se trasladen con facilidad a sus escuelas. Combatir lo que instrumenta el capitalismo: que todos los inventos de los creadores los enfoque a su servicio. Pero por ello se llama capitalismo porque lo dominante es el capital en el trabajo, la acumulación y el dominio. Pero, aunque soy pesimista, no dejo de vivir con la esperanza de estallidos sociales anticapitalistas. (2/VIII/23)

Por Diario

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