La insensatez destruye al mundo

 
Cartas de lectores

¿Y nuestro antiguo paraíso, Ecuador? Donde antaño podíamos movernos libres, tranquilos y sin temores


Lo que vive el mundo es por de más preocupante. No hay rincón del planeta donde no esté ocurriendo algo fuera de lo normal. Zonas donde la temperatura es tan alta que se puede cocinar un huevo en la acera y muchas personas mueren por el excesivo calor; otras donde la temperatura es tan baja que se congelan, lluvias torrenciales que desbordan ríos, inundan ciudades y arrasan con todo; con tecnología tan adelantada que nos parece mentira que en eso ocurra. O sequía tan fuerte que la tierra se calienta e incendios forestales terminan con árboles, siembras y animales, sin que podamos evitarlo. Hace en Noruega y otros países de Europa las gaviotas y otras aves al ir volando caen muertas; igual ha ocurrido en zonas costeras de nuestro país. ¿Y qué hacemos los humanos y los mandatarios de las grandes naciones? Putin, enceguecido por exterminar a Ucrania a como dé lugar. Y EE. UU., Inglaterra, Francia, Alemania, envían armamento de última tecnología para ¿ayudar o para aprovechar el momento para probar sus grandes inventos de destrucción? Ninguno recapacita en que todas esas armas se esparcen en la atmósfera, contribuyendo a acelerar el final de la humanidad. ¿Y nuestro antiguo paraíso, Ecuador? Donde antaño podíamos movernos libres, tranquilos y sin temores; hoy la ambición, ignorancia, el fanatismo e insensatez de quienes se autodenominan salvadores de la patria nos van conduciendo al exterminio, implantando modelos de gestión que a otros países los tienen en la ruina, y otros ofreciéndonos maravillas imposibles de realizar.

Jacinto Mancero Gando

Por Diario

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